Mientras el mundo, liderado por Francia, critica a Israel por aprobar la expansión de la construcción en Judea y Samaria, irónicamente es un tribunal francés que declaró en el 2013 que Israel ocupa esa tierra legalmente y tiene derecho a construir sobre ella.

En el principio de Febrero, Israel aprobó una ley retroactivamente legalizando los puestos fronterizos de Judea y Samaria. Luego el presidente palestino Mahmoud Abbas pidió a la comunidad internacional que condenara a Israel diciendo que al Israel construir en Judea y Samaria están diametralmente opuestos a la solución de dos Estados, es ocupación ilegal y apropiación de tierras.

Ha habido una reacción de líderes internacionales, incluyendo el presidente francés François Hollande que se ha alineado con la Autoridad Palestina y pidió al gobierno israelí a que derogue la ley diciendo que era contraria al derecho internacional.

Portavoz de la Autoridad Palestina Saeb Erekat dijo que los palestinos han presentado tres archivos a la Corte Penal Internacional, citando crímenes de guerra en la forma de apropiación de tierras y ocupación ilegal de tierras.

Estas afirmaciones no son nuevas y las mismas quejas han sido escuchadas muchas veces antes. A diferencia de las afirmaciones de la Autoridad Palestina y la aparente ignorancia de Hollande, existe suficiente evidencia legal para apoyar la soberanía y la propiedad de Israel de la tierra en cuestión. La sentencia viene paradójicamente de tribunales franceses.

En el 2013 cuando la AP trató de deslegitimar a Israel y obtener fondos por daños con los mismos reclamos de ocupación ilegal y apropiación de tierras, fue un tribunal francés que falló en contra de la Autoridad Palestina, diciendo que Israel ocupa la tierra de Judea y Samaria legalmente y tiene derecho a construir sobre ella.

Hace más de tres años, la AP intentó demandar a tres empresas francesas en el Tribunal de Apelación de Versalles por su rol en la construcción del tren ligero en Jerusalén y en partes de Judea y Samaria. En un documento de 32 páginas detallando todo el caso tribunal, el Tribunal de Apelación de Versalles dictaminó que la construcción de las comunidades judías y el gobierno de la región de Judea y Samaria por Israel, es inequívocamente legal bajo derecho internacional y los árabes palestinos no tienen derechos a la región en el sentido jurídico internacional, a diferencia de Israel, que legítimamente tiene derecho a ocupar todas las tierras más allá de la línea de Armisticio de 1967.

Los jueces rechazaron todos los argumentos presentados por la AP y el caso fue desestimado. Era la primera vez desde la creación del estado de Israel en 1948 que un tribunal independiente no israelí, fue convocado para examinar la situación legal de los territorios de Cisjordania bajo la ley internacional, más allá de las reivindicaciones políticas de los partidos.

Aunque los resultados de la corte no tienen efecto sobre el derecho internacional, utilizaron derecho internacional para aclarar la realidad jurídica. El Tribunal de Apelación de Versalles concluyó que Israel tiene derechos reales en Judea y Samaria y podría por lo tanto, construir un tren ligero o cualquier otra cosa en el área legal.

Poniendo a un lado inmobiliaria bíblica, el derecho internacional ha reconocido soberanía judía sobre la tierra entera de Israel, incluyendo una zona de tierra al este del río Jordán durante mucho tiempo. El reino antiguo de Judea, reconocido por Roma, incluía esa zona de tierra así como Samaria, Galilea, las alturas del Golán y más lejos. La prueba de esto viene de la antigua Roma.

Cornelio Tácito era un historiador romano que escribió desde la mitad del primer siglo hasta la primera parte del segundo. Dos de sus principales obras cubren la historia de Asia menor, incluyendo la primera guerra judeo-romana que incluyó la destrucción de Jerusalén.

"Gran parte de Judea está colmada de pueblos, y los judíos tienen ciudades también," él escribió. “Su capital es Jerusalén. Aquí estaba su Templo con sus riquezas sin límites."

Más recientemente, en 1955, Winston Churchill, dos veces primer ministro de Gran Bretaña, dijo: "deberían dejar que los judíos tengan Jerusalén; fueron ellos los que la hicieron famosa".

En visita a Francia, Abbas pidió a Hollande que reconozca a Palestina como un estado sobre la misma tierra que los tribunales franceses e internacionales reconocen como Israel. Le convendría al primer ministro Benjamin Netanyahu o al ministerio de relaciones exteriores israelí que dirijan Hollande a su propio poder judicial.