Yoyakim Figureas de 45 años, es el Pastor de niños y jóvenes y un anciano en la congregación Chasdei Yeshua Kehila de Arad. Está casado con Debbie, una líder de alabanza y compositora. Yoyakim creció en Omer, al sur de Israel, y entrenó para ser trabajador social antes de entrar al ministerio a tiempo completo. La familia Figueras tiene seis hijos y han vivido en Arad desde 1998.

Habiendo guiado a Chasdei Yeshua por muchos años de persecución ultra ortodoxa hasta aguas más tranquilas, Yoyakim Figueras le dijo a su congregación hace dos años que se retiraría de ser Pastor para enfocarse en trabajar con niños y jóvenes. Aquí nos comparte algunas de sus reflexiones sobre su decisión y el llamado de Dios sobre su vida para ministrar a los jóvenes.

“Al servir en mi congragación veía a los niños perderse en el mundo, mientras yo ministraba mayormente a los creyentes maduros,” inicia diciendo Yoyakim. “Retirarme fue una decisión difícil pero creía que Dios me lo estaba pidiendo. También recibí mucha confirmación de fuentes diferentes sobre ello.”

Una de esas confirmaciones vino de su esposa, Debbie. “Cuando Yoyakim me dijo por primera vez que estaba considerando esto,” afirma Debbie, “le pedí al Señor que me diera una palabra que le ayudara a estar seguro. Se me ocurrió decir: ‘si no metes el pie al agua, las aguas no se abrirán.’ Al compartir esto, Yoyakim respondió que lo que yo había dicho, fue exactamente el mismo pensamiento que él había tenido sobre esto.”

[caption id="attachment_23078" align="alignleft" width="168"]Yoyakim con los niños en la congregación Yoyakim con los niños en la congregación[/caption]

Yoyakim ha tenido un corazón para ayudar a los jóvenes por muchos años. Su primera tarea como trabajador social recién salido de la universidad fue en un internado en Beersheva. “Estaba encargado de una parte de la escuela para niños con trastornos emocionales,” recuerda. “Fue un trabajo difícil y querían que lo manejara un trabajador social varón.”

Sin embargo, cuando la persecución de creyentes en Beersheva comenzó en 1998, Yoyakim (que era diácono en la congregación Nachalat Yeshua Beersheva) fue atacado en su escuela. Fue acusado de proselitismo a niños, que está en contra de la ley sin el consentimiento de los padres. “Esto no era verdad,” él afirma, “sabía que Yeshua era la Respuesta a los problemas de estos niños pero era una escuela dirigida por el gobierno y nos les podía decir sobre Él. Fue muy frustrante.”

Esta frustración, y las acusaciones que se estaban acumulando en demandas para su despido, llevó a que Yoyakim renunciara. “Siempre quise trabajar con gente y que mi trabajo fuera una expresión de mi fe. Quería servir en un lugar donde podía compartir sobre el Señor.”

En particular, Yoyakim estaba consciente de una conexión especial con niños y jóvenes. “Cuando nos trasladamos a Arad desde Beersheva (a causa del aire limpio) trabajé en construcción por un tiempo y empezamos un grupo de hogar para tener compañerismo y estudios bíblicos. Vi que el grupo estaba lleno de niños,” confirma.

Esto continuó después de que Chasdei Yeshua fue formada como una congregación. “Durante la semana teníamos reuniones en nuestra casa y había muchos niños que venían. Algunos de ellos no tenían padre y yo pude, y puedo ser una figura paternal para ellos.”

Desde que se retiró como Pastor, Yoyakim trabaja con niños y jóvenes y ha formado dos grupos para poder ministrar semanalmente. El primero es para niños de seis a doce años y el segundo es para adolescentes de trece años en adelante. “Nos divertimos, hacemos actividades, y tenemos discusiones serias, pero Yeshua y Su Palabra siempre son el centro de todo lo que hacemos.”

Mientras que está presente con los jóvenes cuando se entregan al Señor y les ayuda a crecer en Él, Yoyakim todavía enseña desde el púlpito una vez por mes y sirve como anciano. También acaba de completar un curso de un año en el Colegio de la Biblia israelí (en inglés Israel College of the Bible), para un grado de maestría en Ministerios Pastorales. “Se puede decir que estoy en un periodo de transición,” reflexiona. “Pero estoy orando por una gran visión que tiene que ver con niños y jóvenes y el ministrarles a tiempo completo.”

“Tenemos que invertir en nuestro niños,” concluye Yoyakim. “No debemos dejar que se pierdan en el mundo.”