Recientemente fui a una conferencia para soldados mesiánicos. Escuché a Jonathan compartir su testimonio y estaba maravillado de escuchar como Dios lo sanó. Espero que este testimonio te anime y fortalezca tu fe en el Señor. Dios puede sanar lo que sea, solo debes creer y agradecerle por todo. ¡Nuestro Dios todavía hace milagros!

El testimonio de Jonathan:

Soy Jonathan, tengo 22 años, nací y crecí en Israel. Me crié en una familia mesiánica donde mis padres nos enseñaron y nos criaron de acuerdo a la Biblia y la fe en Yeshúa.

He creído en Yeshúa desde una edad muy temprana, aceptándolo en mi vida en el 2004. Cuando era niño, era tímido e introvertido, y el tipo de niño que hace todo lo que esperan de él; no era rebelde. Cuando tenía 11 años, decidí tomar el paso y bautizarme. Muchos me preguntaron: “¿No eres demasiado joven para tomar esta decisión?” Pero yo creo que esta decisión me guardó de desviarme porque siempre supe a quién le pertenezco, y sabía que represento a Yeshúa aquí en Israel.

Quiero recordarles que era un niño muy saludable. Jugaba a los deportes, hacía ejercicio todos los días, y no tenía problemas de salud. A última vez que estuve en el hospital fue cuando nací.

Pero, mi vida entera cambió cuando tenía 16 años. Me diagnosticaron leucemia. Una semana antes del diagnóstico, tenía una gripe así que fui al doctor para una revisión médica. También tenía una herida abierta que no paraba de sangrar durante 6 horas. Después supe que estás eran señales de leucemia.

Nunca olvidaré el momento en que el doctor nos dijo a mi familia y a mí que tenía cáncer. Nunca olvidaré ese temor genuino de morir; estaba en shock; no quería morir a una edad joven.

Me encontré, un adolescente de 16 años, de 10 grado, pasando mi tiempo en el hospital en el departamento de oncología. Pasé como medio año recibiendo tratamientos de quimioterapia. Esta fue una temporada muy dura para mi, físicamente, espiritualmente, y mentalmente. Mi fe fue sacudida en sus mismo cimientos mientras cuestionaba mi fe en Dios y preguntaba: “¿Cómo es que Yeshúa permite que ocurra este gran sufrimiento a gente que cree en Él?” “¿Dónde está Dios en todo este sufrimiento?” “¿Dios de verdad está en control? Porque no parece ser parte del plan.”

Cuando miro atrás a las preguntas que hice, todo se alineaba a un gran plan que Dios tenía. Era parte de Su plan para mí, y Yeshúa estaba a mi lado durante esta temporada en mi vida, aún cuando no lo sentía.

Fácilmente puedo decir que esta temporada ha sido la peor que he pasado. No le desearía ese tipo de dolor a mis enemigos. Sin embargo, cuando miro atrás, veo las cosas maravillosas que Dios hizo y sé que espiritualmente me hizo un verdadero discípulo de Yeshúa.

Vi la mano de Dios durante los tratamientos de quimioterapia. Todo sucedió tal como los doctores esperaban. Antes de cada cirugía oraba a Dios, y Él no me falló. Podía sentir que Él me llenaba de esperanza, gozo y optimismo.

Una de las cosas que tocaron mucho mi corazón, fue ver el Cuerpo de Mesías venir a ser uno con mi dolor. Cada día recibí al menos una visita de creyentes, y mucha gente oraba por mí, aun sin yo saberlo personalmente.

Después de medio año en el hospital (de la Pascua hasta Hannukah), pude finalmente regresar a casa, pero todavía tenía que tomar medicamentos y que me hicieran exámenes de sangre. Esta etapa duró otros 2 años y ¡hoy soy libre de cáncer!

jonathanHabiendo recibido un visto bueno de salud, quería alistarme al ejército (FDI) como todos los jóvenes israelíes de mi edad. Inicialmente, el ejército no me aceptaba a causa del cáncer que tuve. Pero después de mucha persistencia, y muchos papeleo, me permitieron unirme al ejército como voluntario. Me alisté y convertí en un entrenador de aptitud física de combate. ¿Qué irónico, verdad? Tan solo unos años antes estaba en una cama de hospital y ahora entreno a soldados de combate. ¡Qué milagro Dios hizo en mi vida!

¿Recuerdas que dije que era un niño tímido e introvertido? Pues esta temporada de prueba me cambió. Ya no tengo vergüenza de hablar. Quería decirle a la gente de lo que Yeshua ha hecho por mí y darle toda la gloria a Dios.